“No todo tiene que ser dar dinero, sino, más bien, aplicar políticas públicas que beneficien y transformen la vida de la gente”, nos dijo en entrevista para NotiUIC, la maestra Alfa González Magallanes, actual alcaldesa de la demarcación a la que pertenece nuestra casa de estudios: Tlalpan.
En una amena charla en la que nos reveló que se inició en la política en su natal Saltillo, Coahuila, a los 14 años, sobre todo debido a que su madre, quien era militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), trabajaba como docente en la Escuela de Enfermería y la acompañaba a las jornadas comunitarias en donde visitaban a las colonias más vulnerables y a su papá, quien es médico, nos confesó que es muy probable que ellos le compartieran “esa espinita de poder servir, de poder ayudar a la gente”.
Asimismo, nos confió que ha tenido varios retos durante su vida personal y que el primero fue haber dejado su tierra por venir sola a la Ciudad de México “con mil pesos en la bolsa y un boleto de camión” a la edad de 21 años y decidir hacer su vida; aunque el principal es ser un ejemplo sobre todo para su hija, pues cuando ella nació, su vida adquirió otra óptica; aseguró: “Ahora soy yo a la que ella voltea a ver y me observa todo el tiempo; me pregunta ‘y, ¿por qué eres la alcaldesa?’”. Asimismo, la maestra comentó que debe quitarle tiempo a la familia y explicarle a su pequeña que el tiempo que no está con ella es para ayudar a otras personas: “Cuando termine mi mandato, el día de mañana, si alguien se encuentra a mi hija o a mí en la calle, debemos poder salir con la cabeza en alto”, advirtió.
Por otra parte, Alfa González nos explicó que, a pesar de que ha sido diputada y de que varias de sus iniciativas fueron aprobadas, no representa la misma satisfacción para ella que ser alcaldesa, pues esto entraña mirar de manera palpable los avances que pueden ir desde pavimentar una calle y quitar un bache, hasta meter drenaje y luz o ayudar a personas con discapacidad, a jefas de familia, madres solteras, niñas, personas mayores; además, le causa gran satisfacción “tener la posibilidad de la cercanía con la gente; hay quienes nos agradecen muchísimo y de corazón todo lo que hacemos […] estoy segura de que cuando deje esta silla, la gente se va a seguir acordando de los cambios que hicimos para ellos”, aseveró.
Finalmente, aconsejó a nuestros estudiantes que valoren a sus profesores y a sus compañeros. “La educación es de las pocas cosas que no tienen precio, que te quedas para ti”, pero agregó que es esencial que ese conocimiento no se lo queden para sí mismos y lo compartan con aquellos que lo necesitan o que están dispuestos también a aprender.
Por último, saludó y agradeció a la comunidad UIC por acompañar a la Alcaldía a reforestar y los invitó a continuar ayudando.